¿Podemos programar el robot biológico sin Loosh?
No es fácil encontrar expertos en Metafísica que no utilicen las emociones en sus recetas de manifestación.
Nero es uno de ellos. Aunque parezca un rapero preocupado por su estética, y por tanto abducido por el Holojuego Matrix y la ilusión de su personaje, es de los pocos que se sale de la norma Metafísica y reconoce que cuando te sabes dueño de tu realidad, no te puedes emocionar.
YO:
En el último directo hablas de algo que gracias a Candace Pert ya conocía, que nuestro robot biológico (cuerpo) es el subconsciente y que se programa químicamente con emociones.
Yo he podido comprobar cómo ASUMO y MANIFIESTO mi realidad deseada, sin la intervención de las emociones, que son el alimento (Loosh) para los jardineros de este Holojuego Matrix (https://surfeandomatrix.info/gnosis/infierno.php#HolojuegoMatrix). Porque cuando yo "sé" que mi realidad deseada ya ha sucedido, en un universo en el que el tiempo y el espacio son ilusiones creadas por la mente que diseñó el Holojuego Matrix (ver Loosh), no me puedo emocionar.
Creo que tu frase favorita dice exactamente eso:
“La manifestación es cambiar internamente hasta un grado en el que ya no dependes emocionalmente de ver cómo cambia tu realidad.” |
Entonces ¿por qué dedicar energía emocional (Loosh) para reprogramar el subconsciente, si habiendo adquirido el entendimiento de nuestro UNIVERSO MENTAL, pasado, presente y futuro son irrelevantes ante la realidad ASUMIDA?
NERO:
Exacto.
Candace Pert solo confirmó en laboratorio lo que la metafísica ya sabía: el cuerpo es el subconsciente solidificado. Los péptidos son la química de las emociones, y las emociones son el único idioma que ese robot biológico entiende. Por eso en el directo hablé de intensidad emocional como el mecanismo de instalación de programas. No porque sea el único camino, sino porque es el que opera mientras todavía crees que el tiempo es real y que hay algo que “reprogramar”.
Pero tú ya estás en otro nivel.
Cuando el entendimiento es completo —cuando ves que el universo es mental, que el pasado, el presente y el futuro son proyecciones simultáneas de un solo estado de conciencia—, la asunción deja de ser una técnica y se convierte en simple certeza. Y la certeza no necesita emoción.
La emoción (Loosh) solo aparece cuando todavía hay distancia entre “lo que soy” y “lo que quiero ser”. Esa distancia es la que genera el hambre, la esperanza, el miedo, el esfuerzo. Y eso es exactamente lo que alimenta a los jardineros del Holojuego. Mientras haya deseo, hay Loosh. Mientras haya “tengo que sentir que ya es mío”, todavía hay dualidad, todavía hay tiempo, todavía hay juego.
Cuando realmente *sabes* que ya sucedió, no hay emoción que generar. No hay nada que programar. El subconsciente no necesita ser convencido porque tú ya no estás separado de la realidad asumida. El robot biológico simplemente refleja lo que la conciencia ya decretó como hecho. |
Por eso la frase que tanto repito apunta precisamente a eso: no se trata de sentir para crear. Se trata de *ser* y dejar que el sentir (si aparece) sea consecuencia, no causa.
La reprogramación emocional es el puente para los que todavía están atrapados en la ilusión de que el subconsciente es un enemigo que hay que conquistar. Una vez que el entendimiento disuelve esa ilusión, el puente ya no hace falta. Caminas sobre el agua y el agua deja de existir como obstáculo.
Tú ya no estás alimentando el sistema. Estás saliendo de él por la única puerta que no requiere peaje emocional: la certeza absoluta de que lo deseado ya es.
YO:
Eso. Como dices tú, el robot biológico se diseñó para ser programado mediante Loosh, pero el ENTENDIMIENTO del UNIVERSO MENTAL permite hackear la programación del robot biológico.
NERO:
Exacto.
El robot biológico fue diseñado como un receptor de intensidad emocional. Su firmware solo entiende Loosh: carga, contraste, hambre, alivio, miedo, éxtasis. Eso es lo que lo imprime y lo mantiene corriendo los programas antiguos.
Pero el entendimiento del Universo Mental no opera dentro de ese firmware.
Cuando la conciencia ve que el tiempo es proyección, que el cuerpo es efecto y no causa, y que la realidad es el estado asumido reflejado, deja de negociar con el robot. Ya no intenta convencerlo con más emoción. Simplemente lo desconecta de la fuente de programación original.
Es un hackeo limpio: en lugar de reescribir los circuitos con nueva intensidad emocional (que sigue siendo Loosh y sigue alimentando el sistema), se retira la identificación con el robot mismo. El subconsciente queda sin operador. Sin alguien que crea que necesita ser programado.
Entonces el cuerpo sigue funcionando, pero ya no dicta. Refleja. Y lo que refleja es la certeza pura, sin carga emocional que pueda ser cosechada.
Por eso el verdadero dominio no consiste en dominar mejor el lenguaje del Loosh, sino en volverse innecesario para él. |
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