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Recordando al presidente de Tanzania John Magufuli que fue expulsado del Holojuego Matrix

John Magufuli: El presidente químico que ridiculizó la PCR con papaya y cabra, desobedeció la narrativa global del COVID y luchó contra la corrupción en Tanzania

John Magufuli

John Pombe Joseph Magufuli (1959-2021) fue el quinto presidente de Tanzania, un líder controvertido y carismático conocido por su formación como químico, su estilo directo y populista, y su resistencia frontal a las directrices internacionales durante la pandemia de COVID-19. Apodado “El Bulldozer” por su energía para construir infraestructura y derribar obstáculos, Magufuli se convirtió en un símbolo de soberanía africana para unos y en un negacionista peligroso para otros. Murió el 17 de marzo de 2021 a los 61 años, oficialmente por insuficiencia cardíaca, aunque su desaparición pública y las especulaciones sobre COVID generaron un intenso debate.

De químico a “Bulldozer” de la corrupción

Magufuli estudió Química Industrial y Educación Química en la Universidad de Dar es Salaam. Antes de la presidencia, fue ministro de Obras Públicas (2010-2015), donde ganó fama por inspecciones sorpresa en obras viales, despidos de funcionarios corruptos y la construcción acelerada de carreteras. Cuando llegó a la presidencia en 2015, prometió reducir el gasto gubernamental excesivo y erradicar la corrupción endémica.

Su campaña inicial fue audaz:

  • Realizaba visitas sorpresa a oficinas públicas y despedía a funcionarios por corrupción o ineficiencia.
  • Redujo drásticamente presupuestos para celebraciones oficiales y viajes innecesarios, redirigiendo fondos a hospitales y escuelas.
  • En su primer año despidió a varios altos cargos y reformó el partido gobernante CCM (Chama Cha Mapinduzi).
  • Impulsó grandes proyectos de infraestructura: carreteras, un aeropuerto y un hospital regional en su pueblo natal de Chato.

Sus partidarios lo veían como un líder honesto y trabajador que rompía con décadas de malversación. Sin embargo, críticos señalaban que centralizaba el poder, debilitaba instituciones independientes (como el contralor general de cuentas) y usaba métodos autoritarios. Aun así, su imagen de “hombre del pueblo” que luchaba contra la élite corrupta le dio gran popularidad interna.

La pandemia COVID-19: ridículo, desobediencia y soberanía

La respuesta de Magufuli al COVID-19 fue radicalmente distinta a la de la mayoría de líderes mundiales. Mientras el mundo imponía lockdowns, mascarillas obligatorias y vacunas masivas, Tanzania bajo su mando optó por “negocios como siempre”.

El famoso test de la papaya y la cabra (mayo 2020) En un discurso televisado el 3 de mayo de 2020, Magufuli reveló que había enviado muestras secretas al Laboratorio Nacional de Salud de Tanzania con nombres y edades humanas ficticios:

  • Una papaya (pawpaw)
  • Una cabra (goat)
  • Una oveja
  • Un pájaro (codorniz)
  • Incluso aceite de motor de vehículo

Los resultados: la papaya y la cabra dieron positivo para COVID-19. Magufuli lo usó para demostrar que los kits de prueba importados eran defectuosos y que muchos “positivos” en humanos eran falsos. Suspendió al director del laboratorio nacional y cuestionó públicamente la fiabilidad de las pruebas PCR. Su frase más recordada: “¿Cómo puede una papaya tener coronavirus?”.

Este acto se convirtió en meme global y símbolo de su escepticismo. Para sus seguidores representaba valentía científica y resistencia a la “imposición occidental”. Para críticos internacionales fue una prueba de negacionismo peligroso.

Otras acciones durante la pandemia:

  • Declaró que Tanzania había “erradicado” el COVID tras tres días de oración nacional (junio 2020).
  • Rechazó las vacunas COVID, afirmando que Tanzania no las necesitaba y que eran experimentos occidentales.
  • Promovió remedios locales: inhalaciones de vapor con hierbas tradicionales y tratamientos a base de plantas.
  • Mantuvo abiertas escuelas, iglesias, mercados y la economía sin confinamientos estrictos.
  • Cuestionó los datos de la OMS y priorizó la soberanía nacional.

Tanzania reportó cifras muy bajas de casos y muertes comparadas con otros países africanos, aunque la transparencia de los datos fue criticada. Magufuli defendió que la fe, la disciplina y los remedios naturales eran suficientes.

Muerte y controversias (2021)

Magufuli no apareció en público desde finales de febrero de 2021. El 17 de marzo la vicepresidenta Samia Suluhu Hassan anunció su muerte por “insuficiencia cardíaca”. Se sabía que padecía fibrilación auricular crónica desde hacía más de una década y usaba marcapasos.

Oficialmente no se mencionó COVID. Sin embargo:

  • La oposición y redes sociales especularon que murió de COVID-19.
  • Críticos internacionales lo vincularon a su rechazo de las medidas sanitarias globales.
  • Sus partidarios lo convirtieron en mártir de la resistencia africana contra “imposiciones extranjeras”.

Para muchos fue un héroe soberano:

  • Lucha visible contra la corrupción en los primeros años.
  • Desarrollo de infraestructura (carreteras, hospitales, aeropuerto).
  • Defensa de la soberanía frente a presiones internacionales durante la pandemia.
  • Popularidad entre sectores que valoraban su estilo directo y su fe cristiana abierta.

Magufuli representa a un líder que cuestionó el consenso global impuesto durante 2020-2021. Su famoso experimento con la papaya y la cabra, puso sobre la mesa debates reales sobre la especificidad de las pruebas PCR y los falsos positivos. Kary Mullis (el premio Nobel por las PCR) dijo antes de que lo mataran que no servían para identificar virus.

Murió como vivió: desafiante, fiel a su visión de Tanzania primero, y dispuesto a enfrentarse a la narrativa dominante, aunque eso le costara aislamiento internacional.

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